EMILIO FENOLL

Hombres buenos. - Arturo Pérez-Reverte

Futboleros del mundo. ¿Os acordáis de Fenoll? Era un extremo izquierdo habilidoso que jugó en el Valencia de la década de los 80 (qué viejuno que soy). Y, ¿a que si os pregunto cuál fue el mejor partido de Fenoll en el Valencia, todos sabéis a cual me refiero? Justetetament. Al partido del Oporto, el día de todos los Santos de 1989, cuando le enchufó tres goles al Oporto que al final no nos sirvieron para nada. Antes, había marcado un par de goles mucho más importantes y menos recordados: el primer gol en el partido del ascenso contra el Recreativo de Huelva (2-0), y el gol del empate a uno contra el Mallorca en Mestalla, en la última jornada de la temporada siguiente, que nos evitó infartos y taquicardias mirando la clasificación. Después de aquél día de difuntos poco más hizo, pero todos esperábamos embelesados a ver cuándo lo repetía.

Pues con Pérez Reverte me pasa lo mismo. Me pareció genial "El maestro de esgrima", y muy buenos "La tabla de Flandes" y "La carta esférica". Y el resto... pues como esta. No me ha gustado nada. De hecho, he abandonado antes de llegar a la mitad. Os cuento brevemente la trama: narra las aventuras (me imagino que serán aventuras, porque hasta donde yo he leído les había pasado más bien poco), de un par de académicos de la lengua que son enviados a Francia para comprar una primera edición de la Enciclopedia.

¿Que por qué no me ha gustado? Pues porque el estilo me ha aburrido sobremanera. Que vaya intercalando trozos de la novela con otros en los que explica cómo buscó una calle en la que ambientar no sé qué escena, que si buscó en no sé qué libro de 1775 escrito en francés si el transporte de los académicos se hacía en berlina (mmmmm... hay unas de frutas del bosque en Panaria por cierto que son lo más) o en diligencia... Todo eso, aderezado con los interminables diálogos entre el bibliotecario Don Hermógenes y el almirante Don Pedro Zárate (los académicos expedicionarios), en los que leyendo al marino es como si leyeras sus artículos en el XL Semanal...

En fin, otro que se ahoga muuuucho antes de llegar a la orilla.